Reflexión de la semana : " Es mas fácil creer que saber".
( Josép Plá, escritor y periodista catalán )
Este tipo de aspecto bonachón y sonriente, con cara de no haber roto un solo plato en su vida se llama Thomas McMaster, Tom para los amigos. Un estudiante de post-grado con cuarenta años de edad, nacionalidad estadounidense y residencia temporál en Edimburgo, Escocia.
A la mayoría de vosotros, posiblemente su rostro y su nombre no os dirá gran cosa. Pero si os menciono el nombre de Amina Abdaláh Araf Al-Omari, la cosa cambia.
Amina , la "bloguera" siria de Damasco, presuntamente desaparecida hace una semana a manos de la policía de El Assad. Amina, la mujer de veinticinco años de edad que en su "·blog" narraba las dificultades de ser lesbiana y progresista bajo un régimen dictatorial.
Pues bien, Amina ha resultado ser la cuñada del pato Donald, quiero decir que realmente nunca ha existido.
Todo este asunto ha resultado un montaje de este caballero, Tom McMaster. Ideó la identidád y las aventuras de Amina en los convulsos días actuales de Damasco desde su cómoda residencia escocesa.
Buen conocedor de la realidad Siria, ( ha viajado por el país en los últimos dos años ), fue capaz de darle una pátina de realidad a su personaje ficticio. Pero fue incapaz de valorar el impacto mediático que su personaje de ficción alcanzaría en estos tiempos en los que la red puede catapultar a cualquier personaje anónimo a los "quince minutos de fama" que Andy Warhol había profetizado para todo el mundo en los lejanos años setenta de pasado siglo.
El personaje de Amina llamó la atención de los medios de comunicación de medio mundo, dada la situación explosiva que se vive en Siria en los ultimos dos meses. Cuando la presión de las cadenas de TV y los periódicos de medio mundo por localizár a aquella "heroína" siria amenazó con destapár el fraude, McMaster decidió "liquidar" a Amina haciéndola desaparecer en los oscuros calabozos de Damasco, con un lacónico comunicado en el "blog" firmado por su prima Rania, otra cuñada del pato Donald, donde se daba cuenta de la desaparición de Amina en la noche y la niebla de Damasco a manos de elementos armados no identificados.
Las investigaciones de las cadenas de comunicación, rastrearon el origen de la "web", situándolo en varios ordenadores de Edimburgo y del estado de Georgia, USA. Nunca tuvo su origen en una dirección IP de Damasco, o de Siria.
Por los suelos ha quedado la confianza de una buena parte de la "blogosfera", yo entre ellos, pendientes de la supuesta detención de Amina. Pero también agencias de periodismo tan solventes como Asociated Press, que llegaron a entrevistar a la "heroína" a través de un cuestionario remitido a su cuenta de e-mail, dada la necesidad de mantener su "anonimato"
Incluso el amor propio una novia canadiense de Amina, con la que la "heroína" intercambió mas de un millar de correos electrónicos en los últimos meses.
Los únicos que de buen principio conocían la falsedad del asunto, han sido los servicios secretos de El Assad. Maestros en el arte de seguir el rastro de las pistas informáticas, cuando el asunto se desbordó, certificaron que aquél "blog" se publicaba desde territorio extranjero. Ahora deben estar riéndose a carcajadas de nuestra inocencia.
Tenemos tendencia a confundir el periodismo profesional con el amateur de la "blogosfera", y salvo honrosas excepciones, no es así. Aquí, cualquiera que disponga de un ordenador y una conexión a la red, puede colgar lo que le parezca. Un medio periodístico, un periódico, una cadena de televisión, antes de lanzar una noticia, está obligado a confirmar por varios medios la verosimilitud de lo que va a publicar, porque si no lo hace, corre el riesgo de publicar un fraude como el que nos ocupa en este artículo, con el descrédito y hasta las posibles responsabilidades penales que pueda conllevár.
Amigos mios, nuestro "teatro de la oscuridad", nuestro mundo electrónico, es el jardín del bien y del mal. Aquí coexisten realidad y fantasía fundidas como los colores de una pintura al óleo.
En mi corta experiencia en la red, he conocido falsas monjas de clausura. Anodinas amas de casa y madres de familia en la treintena, que al conectar su ordenador, se metamorfosean en mujeres fatales devoradoras de hombres, que cuentan con pelos y señales su última aventura sexual, dando detalles de hasta el numero de orgasmos alcanzados, pero que tras una lectura pausada de su relato, revelan su naturaleza ficticia. Falsos tratamientos médicos para enfermedades ficticias, y aún mas peligroso, falsos tratamientos para enfermedades reales. Universidades inexistentes ofreciendo falsos títulos a cambio de un pequeño donativo.
Tenemos que aprender a distinguir el oro de cualquier otra cosa brillante.
Lo que verdaderamente me desagrada y me repugna de este asunto, es que realmente hay gente inocente, amante de la libertad, sufriendo, sangrando y muriendo a estas horas en Siria. Y posiblemente, nunca conoceremos sus nombres.
