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lunes, 31 de mayo de 2010

UN SABADO DE PRIMAVERA


Era la mañana de un sabado del més de Mayo, como decia la canción de Nicola Di Bari : " se iba el invierno, llegaba el buén tiempo ". Y vaya invierno, no recuerdo nunca que de madrugada se registrasen temperaturas bajo cero en la costa durante una semana seguida. Duro, ha sido el invieno más duro en decadas.

El habituál desayuno sabatino con mis amigos se habia suspendido por causas técnicas.
Sobre las once decidí salír de casa a buscár el ejemplár del periodico. El quiosco más cercano a casa cierra los sabados por descanso semanál, bién merecido por mi amigo Pablo, el quiosquero. Vendér prensa en mi barrio se ha convertido en un ejercicio de supervivencia, la cultura y la información aquí cotizan a la baja.

Así que me encaminé al más proximo abierto ese dia, el recorrido me obligaba a pasár frente a la iglesia parroquiál del barrio.
La mañana habia amanecido despejada. Pero cuando volví a salír a la calle, unos nubarrones tecnicamente llamados mammauts amezaban con descargár un buén chaparrón inminente.

Aligeré el paso convencido de que no regresaria a casa completamente seco. Al llegár a la altúra de la iglesia, una mole de hormigón armado que podria pasár por un búnker de artilleria si no fuese por el crucifijo de la facháda, reparé en un gentio nada habituál para la hora. Caí en la cuenta viendo el aspecto de la multitúd, ¡¡ es el més de Maria, de las flores y de las primeras comuniones!!.

Cuando recogí el diario en el quiosco, la amenaza de chaparrón súbito se transformó en una realidád chorreante en segundos. Deshice el camino refugiandome bajo los balcónes y resguardando el periódico bajo el polo, Al llegár a las cercanias de la iglesia, volví a encontrame aquella pequeña multitúd refugiandose del chaparrón en los zaguánes de lo edificios y bajo los balcónes. Ellos, con traje de estreno riguroso, algún detalle discordante como algún corte de pelo a lo "Cherookee" acompañado de un pendiente con brillantes en algúna oreja. Ellas, con vestidos que quizás serian más apropiados para una salida nocturna, por el vertiginoso escote y algún perfume que la OMS tendria que incluír en la lista de substancias altamente tóxicas.

Afortunadamente el párroco es un hombre de una cierta edád. Porque si fuese un jovén cura recién salido del seminario, a la vista de lo que contemplaria en la primera hilera de bancos, habria que tenér una vocación muy firme para no tartamudeár durante el sermón a la vista de los encantos femeninos más que evidentes.

Al mismo tiempo, una limusina de ocho metros de largo se ha quedado encajada al girár una esquina frente a la iglesia. Tecnicamente, podria habér realizado el giro dado el ancho de la calle, pero mi barrio es un lugár donde cada palmo disponible de calle se utiliza para aparcár de cualquiér manera, incluidas las esquinas.

Me alejo del gentio con fragancias exóticas, y de la limusina encajada sin remisión mientras el chófer maldice en Arameo antiguo. Sigo sin entendér el sentido que últimamente le damos a las ceremonias religiosas. Algo como una sencilla primera comunión se ha convertido en la feria de las vanidades. Por peripecia vitál, hace tiempo que no asisto a niguna comunión ni a bodas. ¿ si en una primera comunión, se monta un circo de trés pistas semejante ?, ¡¡ que pasará en las bodas !!.

Creo que si aquél Nazareno al que llamamos Jesús levantase la cabeza, la emprenderia a pedradas con nostros y nuestros fastos.

Llego a casa y conecto la radio, dispuesto a tomár un buén café leyendo el húmedo diario. Suena de fondo una cancioncilla de Jaime Urrútia, el ex-vocalista de Gabinete Caligari.

                                         Vais a ser testigos de algo especiál,
                                          si estais preparados para flipár.
                                         Hay tantas cosas que os ván a epatár
                                         las tallas hermosas de la realidád.
                                         Un espectaculo sin iguál.
                                         Un "pasote" de excesos, la vida tál cuál

                                         Hay un mundo entero por descubrír
                                         paseandose en cueros delante de tí.
                                        vais a abrír los labios para exclamár :
                                        que como está el patio,
                                        ¡¡ Que barbaridád !!
                                        Una película sin finál, brota el ridículo
                                         celestiál !!
                                        Se puede reír, se puede llorár.
                                        ¡¡ Una verdadera barbaridád !!.

El ataque de risa me duró diéz minutos seguidos, se me saltaban las lágrimas, la cancioncilla retrataba perféctamente lo que acaba de presenciár en la calle.

Aquella tarde, circulando con mi esposa por Barcelona, se me habia enganchado la cancioncilla de Jaime.

                                        ...que borrachera, que grande es el mar
                                           que no me quieras, que barbaridád.
                                           Menuda jaca, menudo patán, no tengo
                                           resaca,
                                          ¡¡ Que barbaridaaaaadd !!.
Mi "santa" interumpió mi tarareo :
- ¿ No habrás bebido algo raro esta mañana ?, porque mira que la has cogido con la cancioncita.
-    Para nada cielo, para alucinár ya no hace falta bebér nada, y mucho menos drogarse cariño mio, uno     " flipa " ya en colores solo con salír una mañana  a la calle.

Es el mundo que nos ha tocado vivír. Limusinas de ocho metros, en un barrio proletario. ¿ Proletario ?, ¡¡ huy !!, que antiguo que soy.