martes, 9 de octubre de 2018

NOCHE SOBRE LOS MARES ( ENEMIGOS DE AYER 2º PARTE )



La ventana de nuestra habitación en el hospital esta orientada hacia el este, y desde la planta décima, nos ofrecía una buena perspectiva sobre la Zona Franca de Barcelona, y algo mas allá, los muelles del puerto de Barcelona y el mar.

Sin nada mejor que hacer durante horas, y entre visitas y revisiones médicas, Vasile y yo contemplabamos la lejana masa azul que refulgía bajo el sol, y el tráfico de buques que entraba y salia del puerto a través de la canal dragada de acceso. El viernes por la tarde hubo una auténtica "procesión" de cruceros de lujo zarpando hacia las costas de Francia e Italia.

Y en ese momento conocí el pasado de Vasile.

- Yo fuí marinero unos años en la armada soviética, y aún siento nostalgia del mar de vez en cuando.

- ¡¡ Vaya Vasile !!, yo también fuí marino una buena temporada en la Armada Española.

Aquí, empezamos a compartir nuestras experiencias marineras. Poco poco, Vasile me hizo un relato de su pasado militar. En la década de los años ochenta, Moldavia formaba parte de la URSS, tras la invasión y posterior anexión al final de la Segunda Guerra Mundial.

Vasile nació y creció en un país cuya mayoria se expresaba en idioma rumano, pero donde el idioma oficial era el ruso, con la dificultad añadida de los dos diferentes alfabetos, cirílico para el ruso, y latino para el rumano.

Moldavia era entonces, y es aún ahora, un país con una economía poco desarrollada y basada en la agricultura. Ante la falta de salidas en el mercado laboral civíl, Vasile decidió enrolarse en la Armada Soviética, formándose como mecánico, e ingresando en la rama submarina, en los mismos años en que yo era radarista en un destructor español.

Lo destinaron a una escuadra de submarinos de la flota en el Mar Negro, en Crimea. Desde allí, sus áreas de patrulla se extendían por todo el Mediterráneo, llegando hasta el estrecho de Gibraltar y las costas del norte de África y Portugal.

Grácias a la pequeña maravilla que significa disponer un teléfono móvil con conexión de internet para realizar búsquedas, encontré sin muchas dificultades el modelo de submarino : el tipo 641 ruso, la clase "Foxtrot" según la jerga y el código de la OTAN.

Aquí tengo que retroceder a los años ochenta, a lo mas crudo de la Guerra Fría para poder daros una visión de lo que sucedía en las marinas de la OTAN, y concretamente en la Española.

Aunque hasta 1.982 España no entró oficialmente en la estructura de la OTAN, desde antes de la muerte del dictador la Armada Española lo estaba de hecho, como una fuerza de reserva suplementaria para controlar el Mediterráneo Occidental y el Estrecho de Gibraltar.

Se utilizaban todos los procedimientos de operaciones, manuales, y sistemas de comunicación de las marinas de la OTAN y la Armada Norteamericana, y de hecho  participamos en todas las maniobras conjuntas que se realizaban.

Si me hubiesen destinado a un destructor norteamericano de un dia para otro, yo no habría notado ninguna diferencia en mi forma de trabajo delante de las pantallas de radar, ni habría tenido ningún problema para comunicarme y lanzar y recibir órdenes.

O sea, que cuando Felipe González decía públicamente por aquella época : "OTAN, de entrada NO", a mi me entraba un ataque de risa tonta al escucharlo. 

Porque YA estábamos dentro. 

Aquí fué cuando empecé a descubrir el cinismo de nuestra clase política, y el lado oscuro de González.

Bueno, volviendo a lo de antes, el "coco", la auténtica "bestia parda" para las armadas de la OTAN eran los submarinos de la flota Roja.  No preocupaban especialmente solo los que tenían capacidad nuclear, sino los submarinos convencionales de patrulla, que podrían sembrar el cáos en la lineas de comunicaciónes marítimas en caso de un hipotético conflicto.

Y aquí aparecian los submarinos clase "Foxtrot" que tripulaba Vasile.

Técnicamente no era un modelo demasiado avanzado, y sus motores eléctricos eran bastante ruidosos funcionado en inmersión, por no hablar de sus escandalosos diésel en superficie o en snorkel.

Para un submarino, el silencio es la impunidad, y el ruido significa la muerte. El factor sorpresa queda eliminado.

Pero los rusos habían fabricado un número considerable de estos buques, que incluso habían exportado a las marinas afines y del Pacto de Varsovia. Y esa era la preocupación en el Almirantazgo, el numero masivo de unidades de esta y otras clases anteriores.

Podían hacer mucho daño en los primeros dias y semanas de una hipotética guerra, hasta conseguir eliminar a unos cuantos de ellos.

No es que el buque que yo tripulaba en aquella época, el "Marqués de la Ensenada" fuese la "alegría de la huerta" y el orgullo de la Armada Española, pero estábamos equipados con un par de sonares modelo SQS29 de la casa Whestinghouse que aunque algo anticuados, nos daba una buena capacidad de detección submarina, y sobre todo, estábamos equipados con una buena cantidad de torpedos autónomos del modelo MK-46, que nos permitían disparar y olvidarnos de ellos. 

El torpedo seguía y atacaba al submarino sin necesidad de guiarlo, mientras nosotros salíamos a  potencia máxima para quitarnos de en medio y vigilando el impacto.

Pero en aquellos dias existía una auténtica histeria anti-submarina en la OTAN, era inminente la entrada en servicio de otra nueva clase de submarinos soviéticos, la clase 877 rusa, "Kilo" en la jerga de la OTAN.  Según los informes de la inteligencia naval, serian ( y lo fueron ) absolutamente silenciosos.

Así estaban las cosas cuando Vasile y yo estuvimos en trincheras enfrentadas, en el mismo tiempo y lugar. Y hubo momentos en que las cosas estuvieron muy, muy tensas.

Pero tambien eramos muy jóvenes entonces, y vivimos situaciones inolvidables al alcance de muy pocos, insólitas y bellas.


" Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.
Atacar naves en llamas mas allá de Orión.
he visto rayos C brillar en la oscuridad    
cerca de las puertas de Tannhauser .         
Todos esos momentos se perderán en          
en el tiempo, como mis lagrimas en la lluvia"

Replicante Roy Batty, "Blade Runner" de Ridley Scott.


          
No fué tanto como el personaje de Blade Runner, pero escuchar a través de los hidrófonos del sónar a una manada de ballenas comunicarse entre si con ese sonido terrible y bello a la vez, es algo inolvidable, o como contemplar una aurora boreal en alta mar. No sigo mas.


( continuará )
          





12 comentarios:

  1. Creo, deberías hacer un enlace cada vez que nos colocas un producto.
    Te explico. Ahora he de cortar y buscar "Foxtrot". O cortar y buscar "Armada soviética 19..." Al menos , y a mi, me lo harías fácil y rápido, y entendería por concatenación más cosas de las que creo comprender, si corto, busco, miro, vuelvo y comienzo.

    Venga...ahora voy a mirar foxtrot...me interesa.
    Un abrazo

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    1. Bueno, desde fuera puede sonar un poco anárquico. Nombres como "foxtrot" en la jerga de comunicaciones por radio, sirven para deletrear una palabra y facilitar una idea o una orden.

      "foxtrot" corresponderia a la "f" del alfabeto, lo que quiere decir que el submarino de marras corresponde al modelo "F" de los identificados dentro de la armada roja.

      Sobre los "foxtrot" no corre demasiada información, te dejo un enlace de wikipedia en inglés :

      https://en.wikipedia.org/wiki/Foxtrot-class_submarine

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  2. PD:
    Buena entrada, me come la curiosidad.
    Salut

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  3. Vols dir que el Marques de l'ensiamada aquest era un cuirassat de fiar:

    "Originalmente era del mismo diseño que el Oquendo (D-41). Se inició su construcción en Ferrol, pero vistos los problemas de estabilidad de los dos primeros buques de la clase, al igual que el Roger de Lauria (D-42), fue botado sin finalizar y remolcado hasta Cartagena para remodelarlo, donde fueron literalmente cortados por la mitad, en sentido longitudinal, con objeto de aumentarles la manga. Tras haber sido alargado y ensanchado, fue vuelto a botar el 2 de marzo de 1968. Además, se le mejoró el armamento y los sensores al montársele equipos FRAM II norteamericanos."

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Dons si, va ser algo com la Sagrada Familia, interminable o quasi....
    Al final teniam un "Cadillac", amb el motor d´un "siscents".

    El armament, fiable, els sensors correctes tirant a bons, el comportament navegant, bo. Pero las turbinas franceses eran un autentic nyap.

    No se d´on collons van treure aquella planta impulsora.

    Amb tot aixó, funcionaba relativament bé

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  5. Reflexiones que tienen mucho que ver con tu experiencia pasada en el hospital.
    A pesar de los riesgos evidentes de conflicto generalizado que hubo durante la guerra fría, el capitalismo salvaje no se atrevió nunca a sacar su cara más impresentable por miedo a que el otro bloque se extendiera más por Europa.
    Un abrazo, Rodericus.

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    1. Cosas del destino, Cayetano. No esperaba encontrarme como compañero de habitación a un ex-submarinista de la flota roja.

      El desmoronamiento del bloque soviético tuvo como consecuencia colateral el triunfo del lado mas salvaje del capitalismo. Lo sucedido en Inglaterra durante la época de Tátcher ya era un aviso de lo que vendría después : capitalismo salvaje, perdida de derechos de la clase trabajadora, demonización del pensamiento de las izquierdas.

      Y todo en nombre de una libertad mal entendida que se ceba en los mas débiles.

      El comunismo era un contrapeso a todo eso en la Europa occidental, donde existía un pacto tácito de no agresión entre clases.

      Todo se fué por el desagüe con la caída del Muro.

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  6. A mi si me meten en un submarino me muero... No aguantaria... Un barco ya es otra cosa... He vendido un camión a un moldavo hace dos o tres semanas, también fue militar, este de tanques... Un buen tío

    Un saludo

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    1. Yo me "escapé" de embarcar en submarinos aduciendo problemas de claustrofobia que realmente no padecía. Las condiciones de vida en esos trastos son bastante penosas.

      Un abrazo.

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  7. Las afinidades se encuentran en los lugares más inesperados, por ejemplo una habitación de hospital.

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    1. Efectivamente, la vida es un laberinto, a veces trágico, a veces sorprendente.

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