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domingo, 7 de noviembre de 2010

BAJO LAS PIEDRAS DE NUESTRO JARDIN ( II )


Este "post", es el epilogo de otro publicado semanas atrás, BAJO LAS PIEDRAS DE NUESTRO JARDIN ( I ).

 La sentencia judicial por el caso de amenazas y acoso contra la mediadora del Ayuntamiento de Cunít, Fátima  Ghailán ha sidi dictada el pasado dia dos de Noviembre por el juzgado de lo penál numero dos de Tarragona.

El juez ha condenado a un año de cárcel al imán de Cunít, Mohammed Benbrahim, por coacciones y amenazas graves contra Fátima Ghailán, la musulmana empleada por el Ayuntamiento como mediadora, y a la que el imán, y otros miembros de la comunidad islámica del municipio, aislaron y acosaron por llevar un estilo de vida occidental, según denunció el ministerio fiscal.

El magistrado también condena a nueve meses de cárcel por idénticos delitos al presidente de la Asociación Isalámica de Cunit, Abderramán El Osri, y ha impuesto una multa de 730 Euros a la hija del imán, Haffsa Benbrahim.

La sentencia ha suavizado bastante las peticiones del ministerio fiscal, que incluso extendía su acusación a la esposa del imán, Zohra Ahmaddach, finalmente absuelta, rebajando las penas iniciales, que en el caso del imán, alcanzaban los cinco años de prisión.

La alcaldesa del municipio, Judith Alberích ( Partido PSC-PSOE ), dice mantenér un "respeto absoluto por la sentencia" y "no ha lugár a una valoración de la sentencia".

Pues bien, esta condena judicial es a la práctica inútil para solventar el conflícto que la ha provocado, y prevenír otros futuros.

El imán, Mohammed Benbrahím, no pisará la cárcel. Las condenas de prisión, iguales o inferiores a una año, no se aplican en el caso de no tener antecedentes judiciales.

El imán, seguirá al frente de la mezquita de Cunit, ya que la Comisión Islámica Española, no piensa exigír a los musulmanes de la localidád que substituyan a Benbrahím por otro imán. Abderramán El Osri también continuará al frente de la Asociación Islámica, aún cuando durante el juicio, han quedado demostradas las conexiones de este personaje con el movimiento Salafista, para el cuál, con los infieles ( los NO musulmanes ), solo hay dos alternativas, convertirlos a sú fé, o degollarlos.

En cambio, la citada Comisión Islamica Española, tan comprensiva con estos dos delincuentes, si que vé múltiples casos de islamofobia por todo nuestro país

Desoladora también es la actitud de la alcaldesa Alberích, la cuál también es senadora por la " Entesa Catalana de Progrés" ( Acuerdo Catalán por el Progreso ), desentendiéndose finalmente de todo el asunto.
Habria que preguntarle a esta buena señora, que es lo que ella entiende por progreso. Posiblemente sea la progresión de su cuenta corriente con los ingresos de sus dos cargos oficiales, a cambio de ningún esfuerzo.

Igualmente desoladora, ha sido la inexistente intervención en este asunto del inútil "Ministerio para la Igualdad", creado y defenestrado por nuestro genial presidente del gobierno.  Si en este caso no ha intervenido la señora Bibiana Aido,  ¿ para que sirve realmente todo el tiempo y el dinero consumido durante los seis años que lleva en funcionamiento?. La reacción lógica hubiese sido que el ministerio se personase en la acusación a través de un abogado del estado, 

En Europa, y particularmente en España, nos ha costado un tremendo esfuerzo desligar la religión de la vida civil. Hemos conseguido, confinár a la religión al interior de los templos, y al ámbito privado de cada ciudadano, el cuál es muy libre de adorar al dios de su elección y de la manera que crea más conveniente. Pero siempre sin imponer sus creencias por la fuerza al resto de la sociedad.

Nuestras libertades civiles, inspiradas en el ideal de la revolución Francesa, están en peligro. No se sí por desidia, o por miedo.

La República Francesa hace ya unos cincuenta años que se ha enfrentado al problema que ahora tenemos nosotros. La descolonización de Marruecos y de Argélia, tras el final de la segunda guerra mundial, provocó una fuerte corriente migratoria hacia la metrópolis desde los países del norte de Africa.

Este tipo de incidentes, allí se resuelven, con la suspensión del permiso de residencia y la deportación tras la condena en el caso de súbditos extranjeros. Tendremos que ir tomando nota.

Por otro lado, estos días hay en Barcelona un movimiento de protesta en contra de la visita del Papa Benedicto XVI. Como agnóstico, la iglesia católica me merece el mismo respeto que cualquier otra confesión,  sencillamente no la practico, y no me involucro en los actos de estos días. Pero hay gente que ha convertido la protesta en una forma de vida. ¿ Porqué estos "comecuras" anticlericales no protestan también contra el atropello de Cunít y no salen a manifestarse con sús pancartas ante la mezquíta de Mohammed Benbrahím ?.

Tras este asunto, me asalta una reflexión. ¿ Si estos fanáticos no soportan nuestra forma de vida y nuestras costumbres, si se sienten escandalizados, porqué permanecen aquí ?.
- Porque en su país, se jóden de hambre, y allí no existe la Seguridad Social. Nos odian a muerte, pero necesitan nuestro "estado del bienestár"
- Gracias Timoteo, lo has expresado de una forma llana y directa
- Y habrá que recordarles lo que dice el Antiguo Testamento,  " Si un ojo te escandaliza, ¡¡ arrancatelo!! ".

                                                El pistolero visionario ha vuelto :

                                                El Evangelio según San Timoteo Pistolero

lunes, 11 de octubre de 2010

RETORNO AL BARRIO CHINO



Este "post" de hoy es un pequeño apendice al anteriór, adherido a la jornada por la convivencia en la "blogosfera".

Nací en la Calle del Hospitál de Barcelona, una de las calles transversales que arrancan en la Rambla de Las Flores. A un paso de uno de los paseos mas bellos del mundo, y a unos metros escasos del Gran Teatro del Liceo, monumento de la cultura lírica y musicál. También muy cerca del Mercado de la Boqueria, otro monumento, pero de la cultura gastronomica mediterranea. Alimento para el espiritu y el cuerpo.

Los lectores que me sigan desde fuera de Barcelona, y sean aficionados a la literatura negra, quizás tengan referencias del barrio a través de la obra de Manuél Vázquez Montalbán. Su serie de novelas protagonizadas por Pepe Carvalho están ambientadas en sús calles, y reflejaban con bastante fidelidád el ambiente del lugár.

No puedo decír que la mia fuese una infancia idílica, pero no me faltó nada de lo esenciál que precisa un niño para crecér. Vivír en este barrio, a pesár del mala fama que acarreaba en aquélla época, fué un privilegio. La belleza y la miseria convivian en el barrio, interactuando entre ellas. Allí convivian humildes trabajadores con la pequeña delincuencia endemica en el barrio. Las prostitutas y las amas de casa que realizaban las compras en el mercado compartian aceras.

Aunque ahora, con la perspectiva de los años pasados, creo que aquella pequeña delincuencia era bastante ingénua, "naíf" por decirlo de una manera gráfica. Llevaban una vida aparte, en sú mundo, sin interferír casi en la vida del resto del vecindario, gente de clase trabajadora compuesta por pequeños artesanos y comerciantes de la zona, pescadores, marinos y trabajadores portuários. Eso fué antes de que las drogas irumpiesen con fuérza en el viejo bárrio, con toda sú carga de dramatismo y miséria. La heroina mandó a las cárceles o al cementerio a toda una generación de jóvenes.

En 1.974 mi familia decidió mudarse al Ensanche. Surgió la posibilidád de irnos a vivír a la calle Córcega, cerca de la Escuela Industriál y el Hospitál Clínico, y mi madre, algo cansada del mál ambiente que empezaba a extenderse por la zona, convenció a mi padre de realizár la mudanza. Tengo que reconocér, que aunque mi madre no conocia a fondo el ambiente del barrio, tenia una fina intuición. Las flores del mál estaban creciendo en sús oscuros rincones hasta desbordarlos.

Me adapté rápidamente al nuevo barrio, y mi entrada en la adolescencia abrió paso a una época frenética de mi vida. Compaginár un prematuro trabajo con mis estudios nocturnos no me dejaba demasiado tiempo, ni siquiera para añorár las amistades y compañias del viejo bárrio. Mis visitas a él eran poco menos que ocasionales, y la vieja pandilla de amigos se habia dispersado, unos siguiendo el ciclo de estudios ó trabajo, otros, los menos, iniciando sú descenso a los infiérnos que suponian la delincuencia, las drogas y la cárcel.

Fué a finales de los años setenta. A los políticos municipales de la época, el nombre de "Barrio Chino", o él "Chino" les desagradaba, para los políticos progresistas, señoritos de la parte alta de la ciudad, era un nombre que evocaba delincuencia, drogas y prostitución. Decidieron cambiár la denominación por la de "El Ravál" ó "Ravál", mas politicamente correcta para ellos. La verdád es que para los residentes del barrio, y para mí, el viejo nombre no tenia nada de peyorativo, incluso nos sentiamos orgullosos de él. Un nombre ó una palabra, intrinsecamente nunca són negativos. El nuevo nombre intentó sér una capa de maquillaje para dulcificár la degradación progresiva de aquellas calles.

Volví casuálmente una mañana de primavera de 1.989. Yo era un jovén comerciál de una empresa metalúrgica especializada en recambios para automóviles de importación, y uno de los clientes más interesantes de mi cartera tenia las oficinas en la calle Peu de la Creu, en el corazón del barrio chino. Decidí prescindír del coche y desplazarme en el ferrocarríl metropolitano, aparcár un coche en aquella zona ya era una misión imposible en aquella época. Emergí a las Ramblas desde la estación de Liceo, y me detuve unos instantes a contemplár los puestos de flóres del tramo centrál del paseo. Aún reconocí las caras de algúnos-as de los vendedores, habian mas canas y arrugas que antaño, pero seguian en sús pequeños puestos, inundando de colór y belleza aquél lugár como siempre habian hecho. Los colores de fuego de las rosas me daban la bienvenida.

El viejo barrio habia seguido recibiendo inmigrantes continuamente desde que me marché de alli. Pero esta véz no procedian de otras zonas del país. Llegaban del otro lado de los mares que nos rodean. las calles se habia poblado de gentes del Magréb, de Paquistán, del África negra y de Ásia. Habia bastante recelo por parte de los antiguos residentes hacia los recién llegados. Sús complicaciones con el idioma eran una dificultád añadida, y los problemas de integración, bastante sérios. Los roces y los conflíctos, inevitables.

Crucé las pequeñas calles contemplando el espectáculo de la nueva diversidád instalada allí. Carnicerias Halál para el consumo de los musulmanes, pequeños bazáres de electrónica barata regentados por paquistaníes habian desplazado a los negocios tradicionáles. Los primeros chinos habian abierto sús pequeños restaurantes.

Llegué a la calle de los Ángeles justo a las doce del mediodia. El viejo colegio daba la salida a las clases de la mañana, y un grupo de crios en la entrada del colégio con sús gritos llamó mi atención.

Era un grupo hetereogéneo, mucho. Casi parecian el arco iris. Habia entre ellos magrebíes, negros, blancos y algún asiático. Tenian como origen los cuatro puntos cárdinales. Estaban abrazados por los hombros, y cantaban al unísono, a berrido límpio con toda la fuerza de sús jóvenes pulmones un viejo y conocido himno : el del Fútbol Clúb Barcelona.

La imágen de aquél grupo de mocosos multicolores, súcios trás una sesión intensiva de recreo, y cantando alegremente el himno del "Barça" me llegó al alma, y barrió todos mis prejuicios y mis desconfianzas hacia la nueva inmigración de un solo gólpe.

Puede sér que sús padres tengan serios problemas para hacerse entendér, que quizás nunca acaben de integrarse del todo. Pero sús hijos han arraigado en esta tierra con raices fuértes, son uno más de nosotros, y tienen aquí sú vida, sú futuro y sús sueños.

Me alejé del grupo de pequeños con un nudo en la garganta. Me habia reconocido en ellos.

Hoy mi antiguo bárrio se hunde en la degradación. El escándalo de corrupción en la Concejalia del Distrito es solo la parte visible de la decadencia ideológica y materiál que sufre toda Barcelona.

Treinta y trés años de gobierno municipál del mismo colór político son demasiados. Al ex-alcalde Pascuál Maragáll, artífice de la transformación olímpica de Barcelona, a quién tengo que reconocér sú profesionalidád, sú trabajo y sú éxito en el ayuntamiento, le han sucedido un pár de alcaldes mediócres, rodeados y ayudados por concejáles más mediocres aún. El gobierno municipál se limita a "parcheár" los problemas con soluciones ineficaces que solo buscan el titulár periodistico de urgéncia. La diferencia entre un político y un estadista, es que el político gobierna con soluciones a corto plazo, y el estadista busca soluciones que dentro de veinte, treinta años, sigan siendo aún válidas. Necesitamos estadistas con urgéncia.

Hace falta un cambio profundo. Por muchos motivos, pero principalmente por higiene democrática. Paradojicamente, la democracia ha desarrollado una tirania blanca y blanda, pero tirania al fín y al cabo. Bajo las sombras de un podér político tan prolongado, siempre crecen los parásitos indeseables.